En una búsqueda local, el bloque de mapas aparece arriba de todos los resultados normales. Estar ahí vale más que cualquier posición orgánica, y se consigue con una ficha bien hecha, no con un sitio web.

Primero: reclama y verifica tu ficha

Si tu negocio ya aparece en Maps pero nunca lo diste de alta, alguien más lo creó o Google lo generó solo. Búscalo, entra a la ficha y reclámala. La verificación suele ser por postal, teléfono o video, y hasta que no la completes no puedes editar nada.

El error que deja negocios enteros invisibles

La categoría principal. Es el campo que más pesa y el que más gente elige mal.

Google usa esa categoría para decidir en qué búsquedas mostrar tu ficha. Si tienes una agencia de marketing pero la categoría dice "compañía de software", cuando alguien busca una agencia tú simplemente no estás en la lista de candidatos. No apareces en la posición cuatro: no apareces.

Es un cambio de dos minutos y suele mover más que meses de trabajo en el sitio. Revisa la tuya hoy.

Puedes tener categorías secundarias, y conviene ponerlas. Pero la principal define en qué mercado compites.

Qué decide el orden del mapa

Google lo resume en tres factores.

Distancia. Qué tan cerca estás de quien busca. Es el que menos puedes controlar.

Relevancia. Qué tan bien tu ficha corresponde a lo que buscaron. Aquí entran la categoría, los servicios que enlistas y la descripción.

Prominencia. Qué tan conocido eres. Reseñas, menciones en otros sitios, y sí, también la autoridad de tu página web.

De los tres, el que más rápido puedes mover es la relevancia, y después la prominencia con reseñas.

Las reseñas: cantidad y frescura

Una calificación de cinco estrellas con cuatro reseñas pesa menos que un 4.6 con ochenta. El volumen importa, y la frescura también: veinte reseñas de hace tres años valen menos que diez del último trimestre.

Pedirlas no tiene ciencia. Después de cerrar un trabajo bien hecho, manda el enlace directo para reseñar. Es de las acciones más rentables que existen para un negocio local y casi nadie la sostiene.

Y responde todas, incluidas las malas. Google lo registra y quien lee la ficha también.

Que tu ficha y tu sitio digan lo mismo

Nombre, dirección y teléfono tienen que coincidir carácter por carácter entre tu ficha, tu sitio web y cualquier directorio donde aparezcas. Una discrepancia le resta confianza a Google sobre si eres el mismo negocio.

Dos cosas que ayudan a que Google los asocie: que el sitio web declarado en la ficha sea tu dominio, y que tu sitio enlace de vuelta a la ficha. Que ambos se apunten es la señal.

Lo que sí puedes publicar

La ficha permite publicaciones, fotos, horarios especiales y lista de servicios. Casi nadie las usa. Un negocio que sube fotos reales cada mes y publica novedades le da a Google señales de actividad que una ficha estática no tiene.

Cómo saber si tu ficha está bien

Búscate en modo incógnito desde un celular, con la ubicación encendida, usando la categoría con la que quieres que te encuentren —no tu nombre—. Si no apareces en el mapa, empieza por revisar la categoría principal.

Si quieres que revisemos tu ficha junto con el resto de tu presencia digital, escríbenos.